‘La Promesa’ capítulo 738: Alonso cancela la boda y pierde el 25%: ¿quién lo traiciona?

La Promesa – Capítulo 738: Alonso cancela la boda y pierde el 25%: ¿quién lo traiciona?

El capítulo 738 de La Promesa se presenta como uno de los episodios más demoledores y decisivos de la trama. Lo que debía ser una boda estratégica, pensada para asegurar poder, estabilidad y alianzas, termina convirtiéndose en una catástrofe personal y económica para Alonso, quien no solo cancela el enlace en el último momento, sino que además sufre una pérdida devastadora: el 25% de su patrimonio. Pero lo más inquietante no es el dinero perdido, sino la traición que se esconde detrás de esta caída. La pregunta es inevitable: ¿quién le dio la estocada final a Alonso?

Desde los primeros minutos del episodio, la tensión es palpable. El ambiente previo a la boda está cargado de nerviosismo, miradas esquivas y silencios incómodos. Aunque todo parece avanzar según lo previsto, Alonso muestra señales claras de inquietud. Algo no encaja. Las dudas lo atormentan y una sensación de peligro inminente se apodera de él.

La boda no era solo un asunto sentimental, sino una operación cuidadosamente calculada. Para Alonso, este enlace representaba una garantía de poder, una forma de blindar su posición y evitar escándalos que amenazaban con salir a la luz. Cancelarla significa mucho más que un fracaso emocional: es una decisión que pone en riesgo su futuro.

El detonante llega de forma abrupta. Una información inesperada, una revelación de último minuto o una traición silenciosa obligan a Alonso a frenar la boda cuando ya no hay vuelta atrás. La escena es impactante: el rostro de Alonso refleja furia, humillación y una profunda sensación de derrota. El escándalo es inmediato y las consecuencias no tardan en hacerse sentir.

La cancelación activa una cláusula fatal. Alonso pierde el 25% de sus bienes, una sanción que lo deja debilitado y expuesto ante sus enemigos. Esta pérdida no es solo económica, sino simbólica: representa la caída de un hombre que creía tenerlo todo bajo control. El poder que tanto defendió comienza a desmoronarse ante sus ojos.

El episodio se centra entonces en el misterio de la traición. Alguien habló cuando no debía, alguien filtró información clave o manipuló la situación para provocar este desenlace. Las sospechas se multiplican. Cada personaje cercano a Alonso se convierte en un posible traidor. Nadie está libre de culpa.

Algunos actuaron por miedo, otros por ambición y otros movidos por el deseo de justicia. El capítulo explora magistralmente las motivaciones ocultas de cada uno. Viejas rencillas resurgen, alianzas se quiebran y secretos enterrados comienzan a salir a la superficie. El palacio se transforma en un campo de batalla psicológico.

Alonso, herido en su orgullo y en su fortuna, inicia una búsqueda desesperada del culpable. Su carácter se endurece. Ya no confía en nadie. Cada conversación se convierte en un interrogatorio y cada gesto es analizado con sospecha. El poder que aún conserva lo utiliza como arma, dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias.

Las relaciones personales también se ven gravemente afectadas. Personas que apoyaban la boda se sienten traicionadas; otras, aliviadas. El episodio muestra el impacto emocional de la cancelación, especialmente en quienes fueron utilizados como piezas dentro de un juego que nunca comprendieron del todo. El amor queda en segundo plano frente al interés y la supervivencia.

Uno de los momentos más intensos del capítulo llega cuando Alonso comprende que la traición vino desde su círculo más cercano. Esta sospecha lo golpea con más fuerza que la pérdida económica. El dolor de sentirse engañado por alguien de confianza lo consume y lo empuja a tomar decisiones impulsivas.