‘Sueños de libertad’: Begoña siente la amenaza de María (Mejores momentos)
María vuelve a cruzar todas las líneas en ‘Sueños de libertad’ y Begoña siente, por primera vez con claridad, que su hijo también está en peligro.Lo que debería ser uno de los momentos más felices tras el nacimiento del pequeño Juan se transforma en una escena cargada de tensión psicológica, silencios incómodos y palabras envenenadas que dejan huella.
La visita de María no es casual ni inocente. Desde el primer instante, su actitud resulta inquietante. Se acerca al bebé con una calma que descoloca y lanza una frase que hiela la sangre: “Qué sabios son los niños. Sabe que conmigo está a salvo”. Begoña, incómoda, intenta recuperar a su hijo, pero María se resiste, disfrutando del control que ejerce sobre la situación.

Lejos de limitarse a comentarios ambiguos, María va un paso más allá y utiliza el nacimiento del niño como arma emocional. “Ahora estás atada de por vida, Gabriel”, suelta con frialdad, dejando claro que el bebé no es solo un vínculo, sino también una cadena. La referencia al pasado y a Jesús refuerza la idea de un ciclo que se repite, algo que Begoña intenta rechazar con todas sus fuerzas.
Uno de los momentos más duros llega cuando María verbaliza lo que Begoña teme escuchar: “Me pregunto si serás capaz de olvidar que todo esto es fruto de una traición. Y no del amor”. La intención es clara: sembrar la duda, minar la seguridad de una madre que acaba de dar a luz y que está emocionalmente vulnerable.
Begoña, sin embargo, no se deja doblegar. A pesar del golpe, responde con firmeza y marca distancia: “Nada va a empañar el mejor momento de mi vida, María. Ni siquiera tú”. Es una declaración de fuerza, pero también una defensa desesperada frente a una mujer que no parece dispuesta a desaparecer.
Antes de marcharse, María deja una última amenaza disfrazada de falsa cordialidad. “Si necesitas algo, estoy aquí al lado. Pared con pared”. No es una promesa de ayuda, sino un recordatorio inquietante de que seguirá presente, observando, esperando su momento.