Avance ‘La Promesa’ capítulo 743: Manuel contra Lisandro, Martina evita a Adriano
Avance ‘La Promesa’ capítulo 743: Manuel contra Lisandro, Martina evita a Adriano
El capítulo 743 de La Promesa llega cargado de tensión, enfrentamientos abiertos y silencios que dicen más que cualquier confesión. Nada vuelve a ser igual cuando Manuel decide plantar cara a Lisandro sin medir las consecuencias, mientras Martina opta por una huida emocional que deja a Adriano completamente descolocado. El ambiente en el palacio se vuelve denso, casi asfixiante, y cada personaje parece caminar sobre una cuerda floja a punto de romperse.
Manuel atraviesa uno de los momentos más críticos de su vida. Cansado de las manipulaciones, de las medias verdades y del control constante al que se ha visto sometido, decide que ya no puede seguir callando. Lisandro, acostumbrado a imponer su autoridad sin oposición, no espera que Manuel lo desafíe de forma tan directa. El choque entre ambos no es solo personal, sino simbólico: es el enfrentamiento entre el pasado que se resiste a morir y un presente que exige cambios urgentes.
La discusión estalla con palabras afiladas, reproches acumulados y verdades que llevaban demasiado tiempo enterradas. Manuel acusa a Lisandro de haber condicionado su vida, de haber tomado decisiones que no le correspondían y de haber cruzado límites imperdonables. Lisandro, lejos de mostrar arrepentimiento, responde con frialdad, recordándole quién manda realmente en La Promesa. Pero esta vez, Manuel no retrocede. Su determinación sorprende a todos y deja claro que ya no está dispuesto a obedecer ciegamente.
Mientras tanto, Martina vive su propio conflicto interno. Desde hace días, evita cualquier encuentro con Adriano. No responde a sus miradas, esquiva sus preguntas y siempre encuentra una excusa para desaparecer cuando él se acerca. Adriano percibe el cambio y no entiende qué ha hecho mal. La distancia repentina de Martina lo desarma, y su insistencia solo consigue levantar aún más muros entre ellos.
Martina no huye por falta de sentimientos, sino por miedo. Miedo a enfrentarse a lo que siente, a tomar decisiones que podrían cambiar su vida para siempre. Sabe que Adriano espera una respuesta clara, pero ella no se siente preparada. Cada paso que da para alejarse es, en realidad, una batalla interna que la consume en silencio. Su actitud genera rumores, sospechas y miradas inquisitivas dentro del palacio.
El conflicto entre Manuel y Lisandro no tarda en tener repercusiones. Otros personajes comienzan a tomar partido, conscientes de que este enfrentamiento puede redefinir las jerarquías en La Promesa. Algunos ven en Manuel una esperanza de cambio; otros temen que su rebeldía provoque un caos imposible de controlar. Lisandro, herido en su orgullo, empieza a mover piezas para recuperar el control perdido.
En paralelo, Adriano decide enfrentar a Martina. La encuentra en un momento de soledad y le exige sinceridad. No quiere excusas ni silencios, quiere saber la verdad. Martina, acorralada, apenas logra articular palabras. Su evasión duele más que cualquier rechazo directo. Adriano se da cuenta de que algo profundo está ocurriendo, pero también comprende que no puede forzar una respuesta que ella no está lista para dar.

El capítulo avanza con una sensación constante de amenaza. Cada conversación parece esconder una intención oculta, cada gesto puede interpretarse como una advertencia. Manuel, firme en su postura, sabe que ha cruzado un punto de no retorno. Lisandro no perdona fácilmente, y la confrontación abierta solo ha intensificado su deseo de imponer su voluntad.
Martina, por su parte, se refugia en su aislamiento, sin darse cuenta de que su silencio también tiene consecuencias. Adriano comienza a cuestionarse si debe seguir esperando o si es momento de protegerse emocionalmente. La tensión entre ambos se vuelve insostenible, y el futuro de su relación queda completamente en el aire.
El episodio 743 deja claro que La Promesa entra en una fase decisiva. El enfrentamiento entre Manuel y Lisandro marca el inicio de una lucha de poder sin precedentes, mientras la distancia entre Martina y Adriano añade una carga emocional que amenaza con explotar en cualquier momento. Nada está resuelto, y las heridas abiertas prometen sangrar durante mucho tiempo.
Con este avance, la serie confirma que los conflictos no solo se viven a gritos, sino también en los silencios, en las miradas evitadas y en las decisiones que se postergan por miedo. Manuel, Lisandro, Martina y Adriano quedan atrapados en una red de emociones contradictorias donde cada paso puede ser definitivo.
El capítulo 743 no ofrece respuestas claras, pero sí deja una certeza inquietante: en La Promesa, cuando alguien decide enfrentarse o huir, las consecuencias siempre son más grandes de lo que imaginaba.