LA PROMESA Avance Capítulo 761 viernes 23 de enero MARTINA se declara a ADRIANO #lapromesa
💥 LA PROMESA – Avance Capítulo 761: Martina se declara a Adriano | Viernes 23 de enero
El capítulo 761 de La Promesa marca un punto de inflexión emocional que nadie veía venir… o que todos temían. Lo que comienza como un episodio cargado de silencios incómodos y miradas contenidas termina convirtiéndose en una de las confesiones más intensas y arriesgadas de la serie: Martina se declara finalmente a Adriano, y con ese gesto lo cambia absolutamente todo.
Desde los primeros minutos del capítulo, se percibe que Martina no está bien. Su comportamiento es distinto, más nervioso, más impulsivo. Intenta concentrarse en sus tareas, pero su mente está claramente en otro lugar. Cada vez que escucha el nombre de Adriano, su expresión cambia, como si cargara con un peso imposible de sostener por más tiempo.
Adriano, por su parte, también atraviesa un momento de profunda confusión. Aunque intenta mostrarse sereno, sus gestos delatan una lucha interna constante. Hay algo que lo inquieta, una sensación persistente de que su vida está a punto de dar un giro inesperado. Sin saberlo, está a punto de convertirse en el centro de una revelación que pondrá a prueba su corazón y su lealtad.
El avance nos muestra cómo Martina llega al límite. Cansada de callar, de fingir indiferencia y de vivir atrapada entre lo que siente y lo que “debería” sentir, toma una decisión valiente… y peligrosa. Ya no puede seguir escondiéndose detrás de las normas, las apariencias ni los miedos. El silencio empieza a doler más que la posible consecuencia de hablar.
La escena clave del episodio ocurre en un momento aparentemente cotidiano. No hay música grandilocuente ni testigos incómodos. Solo Martina y Adriano, frente a frente, en un espacio cargado de tensión emocional. Martina tiembla, duda, intenta empezar varias veces… hasta que finalmente las palabras salen.
La confesión es directa, sincera y profundamente emotiva. Martina no habla solo de amor, habla de miedo, de esperanza y de todo lo que ha callado durante demasiado tiempo. Reconoce que ha intentado luchar contra sus sentimientos, que ha tratado de convencerse de que lo suyo era imposible, inapropiado o condenado al fracaso. Pero ya no puede más.
Adriano queda completamente descolocado. No esperaba esa declaración, no de esa manera, no en ese momento. Su reacción inicial es el silencio. Un silencio largo, incómodo, devastador. Sus ojos reflejan sorpresa, conflicto… y algo más difícil de ocultar: emoción.
El episodio juega magistralmente con esa pausa. Martina, vulnerable como nunca, teme haber cometido un error irreversible. Por un instante, parece arrepentirse de haber hablado. Pero ya es tarde. La verdad ha salido a la luz, y no puede retirarse.

Cuando Adriano finalmente responde, sus palabras no son una aceptación inmediata ni un rechazo frontal. Son palabras cargadas de honestidad, que revelan que él también ha sentido algo, pero que está atrapado entre sus sentimientos y las consecuencias que una relación con Martina podría tener. Porque en La Promesa, amar nunca es sencillo.
Esta confesión no ocurre en el vacío. El avance deja claro que otros personajes empiezan a notar cambios. Miradas sospechosas, comentarios velados y silencios que antes pasaban desapercibidos ahora adquieren un nuevo significado. El amor entre Martina y Adriano, si llega a consolidarse, no pasará inadvertido.
Además, el episodio sugiere que esta declaración podría desencadenar una cadena de reacciones inesperadas. Alguien escucha lo que no debería. Alguien empieza a atar cabos. Y alguien, desde las sombras, podría estar dispuesto a utilizar esta confesión como arma.
Martina, pese al miedo, muestra una fortaleza admirable. Declararse no la debilita, la libera. Por primera vez en mucho tiempo, se permite ser honesta consigo misma, aunque eso implique exponerse al dolor. Su evolución como personaje queda marcada por este gesto valiente.
El tramo final del capítulo es especialmente inquietante. Una conversación paralela, aparentemente desconectada, deja caer una advertencia clara: el amor de Martina y Adriano no será bien recibido por todos. Las normas sociales, los intereses ocultos y los resentimientos acumulados amenazan con convertir este sentimiento en un campo de batalla.
La última escena del avance es pura tensión. Martina observa a Adriano alejarse, sin saber si su confesión los ha unido o los ha separado para siempre. Adriano, a solas, se detiene, respira hondo… y su expresión deja claro que nada volverá a ser igual.
💥 Una confesión valiente.
Un amor prohibido.
Y una Promesa que empieza a resquebrajarse.