‘La Promesa’ Lorenzo está dispuesto a matar a Curro para recuperar a Ángela
‘La Promesa’: Lorenzo está dispuesto a matar a Curro para recuperar a Ángela
En La Promesa, la tensión alcanza niveles extremos cuando Lorenzo cruza una línea que parecía impensable incluso para él. Obsesionado con recuperar a Ángela a cualquier precio, el personaje se sumerge en una espiral de violencia, odio y desesperación que lo lleva a considerar lo impensable: acabar con la vida de Curro. Este giro oscuro convierte la trama en una auténtica batalla por la supervivencia, donde el amor se deforma hasta transformarse en una amenaza mortal.
Desde el momento en que Lorenzo percibe que ha perdido definitivamente el control sobre Ángela, su comportamiento se vuelve cada vez más errático y peligroso. Incapaz de aceptar que ella haya decidido alejarse, interpreta su rechazo como una humillación personal y una traición imperdonable. Para él, Curro no es solo un rival, sino el obstáculo definitivo que debe ser eliminado para restaurar su dominio.
Curro, por su parte, permanece ajeno al alcance real del peligro que se cierne sobre él. Aunque percibe la hostilidad creciente de Lorenzo, jamás imagina hasta dónde está dispuesto a llegar. Su única prioridad es proteger a Ángela, quien aún arrastra las secuelas emocionales de todo lo vivido. Sin embargo, esa protección lo coloca directamente en el punto de mira de un hombre decidido a todo.
La obsesión de Lorenzo se intensifica cuando descubre que Ángela empieza a recuperar fuerzas lejos de su influencia. Cada gesto de independencia de ella se convierte en una provocación que alimenta su furia. Convencido de que Curro la ha manipulado y le ha “robado” lo que considera suyo, Lorenzo comienza a trazar un plan frío y calculado, sin importarle las consecuencias.
El ambiente en La Promesa se vuelve asfixiante. Miradas cargadas de sospecha, conversaciones interrumpidas y silencios tensos anuncian que algo terrible está a punto de suceder. Algunos personajes empiezan a notar que Lorenzo ya no es el mismo: su tono es más agresivo, sus palabras más amenazantes y su mirada refleja una determinación inquietante.
El spoiler adelanta que Lorenzo no actúa impulsivamente. Al contrario, su plan se construye paso a paso, aprovechando los momentos de vulnerabilidad de Curro y la confianza que aún conserva en ciertos círculos. Su objetivo es claro: provocar una situación en la que Curro quede aislado, sin testigos ni escapatoria. Para Lorenzo, la violencia se convierte en la única salida posible.
Mientras tanto, Ángela comienza a sospechar que algo no va bien. La actitud de Lorenzo la inquieta profundamente y despierta en ella un miedo que creía haber superado. Sus intentos por advertir a Curro chocan con la incredulidad de este, que no quiere pensar que Lorenzo sea capaz de llegar tan lejos. Esa subestimación del peligro se convierte en uno de los elementos más angustiosos de la trama.
La tensión estalla cuando Lorenzo enfrenta a Curro en una escena cargada de amenazas veladas. Sus palabras, aparentemente ambiguas, esconden una advertencia clara: no piensa rendirse. Curro percibe por primera vez el odio puro que emana de él y entiende que su vida podría estar realmente en riesgo. A partir de ese momento, el miedo deja de ser una posibilidad y se convierte en una presencia constante.
El avance muestra cómo la obsesión de Lorenzo termina aislándolo de todos. Incluso quienes antes lo apoyaban comienzan a alejarse, incapaces de justificar sus acciones. Sin embargo, lejos de frenarle, esta soledad refuerza su determinación. Para él, ya no hay vuelta atrás: o recupera a Ángela, o destruye todo lo que se interponga en su camino.
Uno de los momentos más impactantes llega cuando Lorenzo verbaliza, sin rodeos, su intención de matar a Curro. Esta confesión, escuchada por un tercero, deja claro que la amenaza es real y urgente. La Promesa entra entonces en una carrera contrarreloj para evitar una tragedia irreversible.
Curro empieza a sentir el peso de la persecución. Cada paso que da parece vigilado, cada decisión se convierte en un riesgo. Aun así, se niega a huir, convencido de que hacerlo significaría dejar a Ángela indefensa. Su valentía, mezclada con imprudencia, lo empuja a enfrentarse directamente a Lorenzo, sin saber si saldrá con vida de ese enfrentamiento.

Ángela vive atrapada entre el miedo y la culpa. Siente que su simple existencia ha desatado una guerra que podría acabar en muerte. La idea de que Curro pueda perder la vida por protegerla la destroza emocionalmente y la lleva a plantearse sacrificios extremos para evitar el desenlace fatal.
El clímax del spoiler anticipa una confrontación brutal, donde las máscaras caen y la verdadera naturaleza de Lorenzo queda expuesta. Su amor se revela como posesión, su dolor como odio y su deseo de control como una amenaza letal. En ese momento, La Promesa se convierte en el escenario de una lucha desesperada entre la razón y la locura.
El futuro queda envuelto en incertidumbre. ¿Será Lorenzo detenido antes de cometer el crimen? ¿Logrará Curro sobrevivir a la obsesión de su enemigo? ¿Podrá Ángela liberarse definitivamente de un hombre dispuesto a matar por ella?
Con este giro estremecedor, La Promesa se adentra en uno de sus arcos más oscuros y peligrosos. La serie deja claro que cuando el amor se transforma en obsesión, no hay límites ni reglas, y que la libertad puede tener un precio demasiado alto. Los espectadores quedan atrapados en una historia donde cada decisión puede ser la última y donde la muerte acecha en cada esquina.